Juez de EE.UU. bloquea nuevamente veto de viajes de Trump

Un juez federal estadounidense bloqueó hoy el veto de viajes del presidente Donald Trump que debía aplicarse desde mañana para impedir de manera indefinida la entrada de nacionales de Irán, Libia, Siria, Yemen, Somalia y Chad.
La prohibición también suspende la llegada a Estados Unidos de funcionarios gubernamentales venezolanos y sus familiares, y de personas de la República Popular Democrática de Corea, pero estas dos naciones no están incluidas en la decisión judicial, por lo que seguirán sujetas al veto.
El magistrado Derrick Watson emitió el dictamen en respuesta a una demanda presentada por el estado de Hawái, una mezquita de la ciudad de Honolulú, un imán y dos residentes de ese territorio con familiares en los países afectados.
De acuerdo con el juez, la nueva versión de la proscripción, dada a conocer el 24 de septiembre, “claramente discrimina sobre la base de la nacionalidad”.
La polémica medida del mandatario, determinó, “sufre los mismos problemas que su predecesora: carece de suficiente base para mantener que la entrada de más de 150 millones de nacionales de los seis países especificados sería perjudicial para los intereses de Estados Unidos”.
El nuevo veto, el tercero aprobado por Trump desde su llegada al poder en enero, sustituía al proclamado en marzo y que entró en vigor parcialmente en junio para impedir durante 120 días la entrada de refugiados y, durante 90 días el ingreso de ciudadanos de seis países de mayoría musulmana.
Para justificar la medida que debía entrar en vigor este miércoles, el gobernante apeló a motivos de seguridad, bajo la justificación de que esos territorios no cumplieron con demandas para cooperar con Washington en identificar y compartir información sobre posibles delincuentes o riesgos.
Sin embargo, según Watson, el tercer veto migratorio contiene incoherencias internas que claramente minan la razón declarada de seguridad nacional.
Al mismo tiempo, señaló que numerosos países no logran aprobar uno o más de los criterios descritos en la orden ejecutiva y, a pesar de eso, no se incluyen en la prohibición.
Tras conocerse la decisión adoptada en Hawái, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, tildó el fallo de “peligrosamente defectuoso” y lo acusó de “socavar los esfuerzos del presidente para mantener seguro al pueblo estadounidense”.
Por su parte, la titular interina de Seguridad Nacional, Elaine Duke, confirmó que su departamento cumplirá con la sentencia, pero pronosticó que el gobierno acabará imponiéndose en la batalla legal.